sábado, 8 de agosto de 2015

Marejada

Porque disfruto ese momento,

converso con el misterio.

Es aquella sensación

 que pulula en vuesta espalda,

que danza en tus mejillas y

que acaricia nuestros labios

cual cosquilla ponzoñosa

que droga nuestros cuerpos

y nuestras almas diafanas.

Como un paraguas y una máquina de coser

nuestros encuentros son bellos y fortuitos,

incluso eternos.

Puedo bailar con el "felices para siempre"

pero las canciones terminan,

al igual que las tormentas y marejadas.

Prometo ante vos cual hidalgo

mantenerte seca mientras dure.


Deja que realmente perdure.